 El caballo ya no es la clave de la supervivencia del ser humano, como ha sido durante miles de años. En cierto sentido, el caballo ha pasado a ser irrelevante en el estilo de vida moderno. Este hecho a dado una creciente aceptación del comportamiento animal como tema de estudio.
COMPRENDIENDO LA MENTE DEL CABALLO
El comportamiento de cualquier individuo está determinado por dos factores. Comportamientos genéticamente predeterminados, ya presentes desde el nacimiento, y comportamientos adquiridos (aprendidos a lo largo de la vida).
Los comportamientos de origen genético son el resultado de la selección natural. Como la anatomía y la psicología . El comportamiento es esencial para que cualquier organismo pueda hacer frente a las condiciones del hábitat en el que vive. Existen diez características diferentes en la conciencia del caballo y sus comportamientos asociados que deben tener en cuenta si se quiere realmente comprender a esta criatura.
Nº 1: El caballo corre cuando se asusta.
Cuando miramos a un caballo, estamos viendo una máquina creada para correr. El caballo corre a toda velocidad para salvarse, y su anatomía, su psicología y su comportamiento están todos ellos diseñados para facilitarle la supervivencia por medio de la huida. Cuando está asustado, ¡huye! Primero corre , y después pregunta, eso es todo.
“Aquellos de nosotros que no comprendemos la verdadera naturaleza del caballo, podemos achacar este miedo a la estupidez. Un caballo puede correr y lanzarse contra una valla de alambre de púas, chocar contra automóviles o saltar por un precipicio. Luego, debe ser un animal estúpido ¿no?.”
Nº 2: El caballo es altamente perceptivo.
Como criatura huidiza, el caballo debe ser más consciente de su entorno, debe detectar el peligro lo suficientemente pronto para poder escapar huyendo. Los caballo tienen los mismos cinco sentidos que nosotros, la vista, olfato, oído, gusto y tacto, el grado de sensibilidad difiere de las nuestras. Es importante comprender las diferencias. El oído es mucho más agudo que el nuestro, pueden oír una gama de sonidos más allá de lo que podemos oír los humanos, además pueden mover las orejas y esto ayuda a localizar la fuente del sonido. Tienen también una buena capacidad olfativa, e incluso poseen un órgano olfativo que nosotros no tenemos. El tacto en el caballo merece una mención especial, no es un milagro que un caballo bien entrenado pueda detectar el mínimo cambio en el asiento o en la posición del cuerpo del jinete, son tan sensibles que pueden detectar los cambios en el equilibrio o posición del cuerpo del jinete cuando éste, inconscientemente, cambia el enfoque de su vista.
La vista es muy diferente de la nuestra, y es motivo de incomprensiones por nuestra parte ante sus reacciones a los estímulos visuales, ven los colores en tonos pastel, detectan el movimiento mucho mejor que nosotros, el caballo tiene unos cristalinos menos elásticos que los nuestros ya que para cambiar el enfoque tiene que mover la cabeza, tiene un campo de visión muy amplio, y una excelente visión periférica. Y en gran porcentaje excelente visión nocturna. Los caballos no son estúpidos simplemente son diferentes.
Nº 3: El caballo reacciona rápidamente
El caballo tiene una extremada rapidez de reacción, incluso un caballo viejo es mucho mas rápido que el de un joven y atlético humano, si un caballo quiere golpearte con sus patas, no para intimidarnos si no para herirte, no serás capaz de evitarlo.
Nº 4: El caballo aprende rápidamente.
Infortunadamente, los caballos aprenden los malos comportamientos tan rápido como los buenos. La rapidez de aprendizaje es una herramienta poderosa que puede ser tan útil como peligrosa. Un buen entrenador debe de ser capaz de entender su encabritamiento y seguir aplicando la presión. El caballo no puede estar encabritado mucho tiempo y tratará muy pronto de encontrar un modo de librarse de la presión. Finalmente, se moverá en dirección correcta y, cuando esto suceda, el entrenador aflojará inmediatamente la presión. El caballo aprende muy pronto que, para encontrar el alivio de esa clase de presión, deberá realizar esa clase de movimiento.
Nº 5: El caballo tiene una excelente memoria.
La memoria del caballo es infalible. Su habilidad para retener información es formidable. Cuando resulta lesionado, el recuerdo del incidente perdurará toda su vida. Técnicas de manipulación del comportamiento quizás podrán superar la reacción en su memoria, pero no borrarla del todo. Su poder de retentiva es igual al de un elefante. Parecen archivar las experiencias en dos categorías: cosas para huir y cosas para no huir.
Nº 6: El caballo anhela la compañía.
Es suficiente decir que los caballos ansían vivir en grupo, y buscan de un líder para sobrevivir.
Nº 7: El caballo se comunica mediante su lenguaje corporal.
Los caballos vocalizan, claro, pero su mayor medio de comunicación es por medio del lenguaje corporal, si queremos comprender realmente a los caballos, necesitamos comprender ese lenguaje, nos dará una tremenda ventaja si podemos aprenderlo y usarlo, no solo para entender qué es lo que nos está “diciendo” sino para “decirle” lo que queremos que él sepa.
Nº 8: El caballo debe saber quién es el jefe.
Desgraciadamente, los términos “dominación” o “dominante” se han convertido en connotaciones negativas debido a los usos que se les ha dado popularmente. Tendemos a identificarlos con cadenas, látigos y castigos. El liderazgo está determinado entre los caballos por la habilidad de controlar el movimiento de los caballos subordinados. El movimiento se puede controlar de dos maneras: provocado o inhibido.
Nº 9: El caballo puede ser rápidamente desensibilizado.
Curiosamente, el caballo –esa criatura tímida, asustadiza, claustrofóbica, que puede detectar tan fácilmente cualquier amenaza y reaccionar rápidamente ante ella- puede ser desensibilizado a los estímulos aterradores pero inofensivos más rápido que cualquier otro animal doméstico.
Nº10: El caballo es una especie precoz.
Esto significa que nacen totalmente desarrollados, sus sentidos son plenamente funcionales. Son ya neurológicamente lo suficientemente maduros para sostenerse muy pronto sobre sus patas, correr si hay peligro, seguir a la madre y a su grupo, y, por encima de todo, aprender. A diferencia de nosotros los humanos, somos una especie altricial, el desarrollo es incompleto y una capacidad de aprendizaje limitada. Asumimos que, en general, el potro recién nacido posee un limitado poder de aprendizaje. Iniciar caballos ya maduros, y hacerlo apresuradamente y con métodos rudos no es el mejor sistema para lograr una montura dócil, segura y fiable.
Es importante que nosotros, supuestamente una especie más inteligente, podamos comprender cómo piensan los caballos y cómo aprenden; cuán rápidamente aprenden, tanto las cosas agradables como las desagradables para ellos, y cómo recuerdan estas cosas.
Me gustaría por ultimo compartir unos principios básicos de los grandes maestros de la doma natural. Este tema es muy extenso y es de mucho estudio y practica, invito a todos los que de verdad les interesan los caballos a que busquen, estudien, pregunten, y que abran la mente para poder APRENDER y seguir aprendiendo, ya que nunca se deja de hacerlo.
- Observa, recuerda y compara. - Haz que las cosas incorrectas sean difíciles y las cosas correctas fáciles. -Deja que tu deseo sea el deseo del caballo. - Debes ser tan suave como sea posible, y tan firme como sea necesario. - Cuanto más despacio vayas, más deprisa lo lograrás. - Siente lo que el caballo siente, y actúa desde su punto de vista. - Haz menos para lograr más. - Tómate el tiempo que sea necesario. - El caballo tiene la necesidad de auto-protegerse en su mente, cuerpo y espíritu. - EL CABALLO NUNCA SE EQUIVOCA.
Ana Laura Cervantes Garcia Rulfo Yaya JINETE PROFESIONAL DOMA CLASICA DOMA NATURAL - Monty Roberts INICIACION PREPARACION FUNCIONALIDAD DESBRAVE CONTACTO: TEL (33) 3364 0898 CEL 333 106 2747 cervantesalgr@hotmail.com
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